Psicología y danza

Hola de nuevo lectores! Hoy os voy a hablar un poquito de un tema que me encanta, bonito y súper interesante: la autoestima.

¿Qué entendemos por autoestima?

La autoestima es la valoración (ya sea positiva o negativa) que las personas hacemos sobre nosotros mismos en base a las experiencias que tenemos. Aquí juegan un papel importantísimo las creencias que formamos sobre quiénes somos y la visión que adquirimos sobre nuestro propio “yo”: aquello que pienso, qué me gusta, cómo paso mi tiempo libre, mi color favorito, la comida que más me gusta, etc. A esto lo llamamos auto concepto.

Pues bien, tanto el auto concepto como la autoestima, juegan un papel fundamental en la manera de comportarnos a lo largo de nuestra vida. Imaginémonos que tengo la creencia de que soy una persona arrítmica. Esto probablemente no ayudará a tener una buena autoestima, no? por lo menos si hablamos dentro del mundo de la danza… Como consecuencia puede influir por ejemplo en atreverme a apuntarme a clases en una academia por miedo a hacer el ridículo.

Sin embargo, cuando una persona tiene una autoestima fuerte y sólida, probablemente confiará más en sus posibilidades y capacidades para hacer frente a los retos que se nos van presentando. Por ello si me considero a mí misma una persona válida y confío en mí para tomar decisiones, podré asumir cierta responsabilidad sobre aquello que me sucede y pondré de mi parte para conseguir un bienestar y un equilibrio.

La autoestima y la danza

Bailar es una maravillosa manera de trabajar nuestra autoestima. Uno de los motivos (y probablemente de los que más me gustan) para apoyar esta afirmación es que aprendemos a perder el sentido del ridículo (si no me creéis os invito a que veáis el vídeo que hicimos mi familia y yo felicitando a nuestros conocidos el año 2016…).

Por otra parte, también descubrimos una manera creativa de expresar emociones y pensamientos, ampliamos nuestro círculo social al relacionarnos con personas nuevas y diferentes con las que además compartimos la misma pasión, lo que nos permite salir un poco de nuestra zona de confort. También ayuda a demostrarnos a nosotros mismos que trabajando conseguimos sacar coreografías difíciles que antes no nos salían o pasos que cada vez me salen mejor. Este tipo de cosas promueven la auto confianza, y claro, esto como consecuencia ayuda a mejorar nuestra autoestima.

El baile también nos hace ESTAR PRESENTES. Pararos a pensar un momento: ¿Cuánto tiempo pasáis pensando en lo que pasó ayer? ¿O en todo lo que os queda por hacer mañana? Constantemente nuestro pensamiento está centrado en el pasado y el futuro, lo que nos impide disfrutar de lo que estamos haciendo justo AHORA. A mi por ejemplo me pasa lo siguiente, mientras bailo no puedo pensar en otra cosa, es como magia, como si mis problemas desaparecieran durante ese rato y sólo existiéramos mi cuerpo, la música y la coreografía. Esto me permite entrar en un estado de “flow”, que como bien señalan los expertos es cuando nos dejamos llevar por lo que estamos haciendo y simplemente disfrutamos de ello, como cuando por ejemplo hacemos el muerto en el agua del mar!

Trucos para trabajar la autoestima

Aquí os dejo unos pequeños trucos para ir trabajando esa autoestima, bailarines!:

  1. Ponernos metas realistas
  2. Focalizar en lo positivo
  3. Intentar sacar siempre la parte positiva de las cosas negativas que nos suceden
  4. Aprender a utilizar un lenguaje que nos haga crecer y no juegue en nuestra contra (por ejemplo, cuando un paso no me está saliendo, en vez de decir: no puedo, pensar: con trabajo todo sale, no te rindas!).
  5. Regalarnos tiempo para disfrutar del descanso y cuidarnos.
  6. Huir de las comparaciones
  7. Hacer una lista y repasar logros que hemos conseguido (desde los más pequeños a los más grandes).
  8. Aceptarnos tal y como somos
  9. Reírnos de nosotros mismos cuando algo no nos sale.
  10. No preocuparnos por lo que piensen los demás.
  11. Trabajar nuestros sueños e intentar mejorar cada día a nivel personal.
  12. Cada noche antes de ir a dormir pensar en 3 cosas positivas que me han pasado ese mismo día.
  13. Bailar el estilo que más nos gusta o mejor se nos da pero también atrevernos a  probar nuevos. Verás cómo expandes tu potencial y descubres nuevos movimientos y sensaciones geniales.
  14. Escuchar a nuestro cuerpo. No llevarlos al límite. Si por ejemplo queremos trabajar la elasticidad hacerlo poco a poco cada día. Recuerda que hay que ser constante pero dándonos también un poquito de tregua, nos somos robots!

Espero que os haya gustado el post de hoy y me lo hagáis saber dejando algún comentario. 

BAILANDO REALIZAMOS UN EJERCICIO FANTÁSTICO: CONECTAMOS MENTE, CUERPO Y ALMA.

Candela Gandia
Candela Gandía

Soy psicóloga, bailarina y una apasionada del arte y de las emociones humanas. Mi vocación es sin duda ayudar a las personas y sacar lo mejor de ellas para que puedan aumentar su bienestar y confianza. Confío en que todos estamos aquí para disfrutar del camino que tenemos como personas únicas e irrepetibles y descubrir aquello que nos hace felices.

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