Alumnas de Stardanze en clase de danza

Bailar, ¿de qué sirve?

Hoy en Stardanze nos hemos hecho esa pregunta ¿De qué sirve bailar? Tanto a nivel psicológico como educativo. ¿Qué aporta a los niños? Seguramente sean muchos padres los que también se la hagan, sobre todo a la hora de elegir actividad para sus hijos. ¿Por qué danza? Son muchos los estudios que responden a esta pregunta pero lo vamos a simplificar en 8 razones por las que tu hijo debería bailar:

1. Bailando mejoras el conocimiento de tu propio cuerpo, aceptándolo y creando una imagen corporal positiva. Algo muy positivo especialmente entre los adolescentes ya que sus cuerpos han crecido demasiado rápido y ha sufrido una transformación morfológica y fisiológica bastante grande. Dejan de ser niños para empezar a convertirse en adultos. Una transición marcada por unos movimientos en general poco armoniosos y la aparición de complejos. Deben reapropiarse de su cuerpo y en ese sentido la danza les puede ayudar. Les aporta una mayor coordinación, desarrollo del sentido rítmico y espacial y un mayor control corporal. Todo esto hace que se sientan más seguro con ese ‘nuevo cuerpo’ y consigo mismos.

2. Mejoras en el proceso de comunicación y desarrollas la expresión no verbal. El ser humano tiene una necesidad de expresarse y la danza es un medio privilegiado en el plano de la expresión no verbal. Bailar le ayuda al niño a mantener esa soltura gestual que caracteriza a la infancia. Permite a los adolescentes recuperarla ya que la vamos perdiendo a medida que nos hacemos mayores. Además, para edades más avanzadas, la danza les da la fortaleza para eliminar inhibiciones en la capacidad de expresión mediante contacto físico como forma de comunicación social. Un dato positivo a tener en cuenta porque éstas suponen una barrera expresiva sobre todo en edades adolescentes. La danza les ayuda a superar la timidez.

3. Trabajas la socialización. Con la danza los alumnos trabajan la integración y cooperación al formar parte de un grupo. Además el hecho de que cada uno tenga su papel en el grupo, hace que cada uno se sienta importante e indispensable para que todo funcione bien. Están integrados y cooperan entre todos para que el resultado final sea el deseado. Esto les ayuda a sentirse iguales. Desarrollan el trabajo en equipo, sin discriminar al otro ya que no existe competitividad entre ellos.

4. Canalización y liberación de tensiones. Como cualquier otra actividad física, la danza implica un gasto de energía de manera divertida, lo que supone una forma estupenda de liberar tensiones. Al bailar las emociones negativas desaparecen ya que pone al cerebro en un nivel de actividad que es incompatible con un ánimo depresivo. La danza, es una de las prácticas más eficaces para superar estados de ánimo depresivos. Los alumnos descubren bailando una forma de divertirse sana y espontánea, que va más allá de la clase, ya que todo lo aprendido lo pueden utilizar en sus momentos de ocio.

5. Relaja y libera adrenalina. Como consecuencia de lo anterior, tras una clase de baile te sientes relajado y ligero. Por un momento, el alumno ha desconectado de sus preocupaciones. Se ha concentrado en sus movimientos y en la música, ha disfrutado con sus compañeros y ha liberado adrenalina. Después de una hora en ese estado el alumno estará totalmente relajado, verá que se han reducido los posibles síntomas de estrés o ansiedad y verá su mundo, sus preocupaciones, desde otra perspectiva mucho más positiva.

6. Mejora la autoestima. Todo lo explicado en puntos anteriores ayudan a que el alumno se sienta mejor consigo mismo y aumente la confianza en sí mismo. Lo cuál le ayudará en su día a día y en sus relaciones sociales con sus amigos, en el colegios, y más adelante en su etapa adulta.

7. Desarrollo del sentido estético y creatividad. Bailando desarrollan un sentido de la estética y permite que sus sentimientos fluyan con total libertad, lo que favorece la creatividad, una cualidad que perdemos lamentablemente con el tiempo y que es muy útil a la hora de enfrentarse a la vida de adulto.

8. Aprendizaje de disciplina y cultura del esfuerzo. La danza es un ejercicio exigente que requiere práctica y mejora constante lo cual enseña al alumno a sentirse cómodo con una disciplina tanto física como mental. Esto aporta una herramienta valiosa para cuando sean mayores a la vez que les ayuda en el desarrollo de su propia personalidad.

Son 8 razones aunque podrían ser muchas más. Pero sobre todo y por encima de cualquier listado fácil de leer, la danza les sentará bien porque al practicarla se sentirán mejor. Solo aquel que la ha practicado sabe de lo que hablamos. Stardanze está a tu disposición si te ha picado el gusanillo y quieres que tú o tus hijos pongan en práctica todo lo comentado. ¿Bailamos?

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